Por Redacción PortalCruceros
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Para Jenny Powell, viajar siempre ha sido mucho más que simplemente ver el mundo, se trata de sentirse bien mientras lo haces. Conocida por su energía, calidez y pasión por mantenerse activa, la figura pública ha descubierto que la vida en el mar ofrece el equilibrio perfecto entre relajación, movimiento y atención plena y por eso decidió compartir sus formas favoritas de nutrir el cuerpo y la mente mientras se navega con Ambassador Cruise Line.
“Para mí, el bienestar no es solo algo que se hace en casa. Es una forma de vida, y cuando estás en un barco rodeado de aire marino, espacio y calma, es increíble cómo todo encaja de forma natural”, señaló Powell.
Lo primero en la lista son los rituales matutinos en el mar, pues Powell asegura que la forma en que se comienza el día determina todo lo que sigue. “Me encanta madrugar, cuando las terrazas están tranquilas. Hay una paz increíble en ver el amanecer con un café en la mano. Puedes caminar, estirarte, respirar; es la mejor forma de desconectar”.
Los huéspedes de Ambassador pueden participar en sesiones de estiramiento, clases de yoga y pilates, o simplemente dar un paseo tranquilo bajo el sol del océano. La fresca brisa marina y el horizonte abierto facilitan el comienzo del día con energía y tranquilidad.
Comer bien en el mar, dice la experta, es fácil cuando la comida es fresca, variada y bien preparada, que es exactamente lo que a Powell le encanta de cenar con Ambassador. “Puedes disfrutar de opciones más ligeras sin sentir que te estás perdiendo algo. Hay ensaladas exquisitas, pescado a la parrilla, fruta fresca y excelentes platos vegetarianos, es comida auténtica hecha con cariño”, aconsejó.
Desde los restaurantes Buckingham y Holyrood hasta el Borough Market estilo buffet, cada menú incluye opciones saludables y equilibradas junto con delicias indulgentes.
Powell indica también que el bienestar no se limita al gimnasio (aunque los centros de fitness de los barcos están totalmente equipados para quienes quieran mantenerse en movimiento). “El spa es uno de mis lugares favoritos. Puedes reservar un masaje, sudar en la sauna o simplemente relajarte en el baño de vapor y dejar volar tu mente”, comentó.
El Spa y Centro de Bienestar Ambassador’s Green Sea ofrece de todo, desde masajes y tratamientos faciales hasta tratamientos capilares y de uñas. Los huéspedes también pueden participar en clases de bienestar, sesiones de baile y juegos de terraza, todo diseñado para que el ejercicio sea divertido y social.
De acuerdo a Jenny Powell, el bienestar no termina al desembarcar. Muchas de las experiencias de destino de Ambassador se prestan naturalmente a viajes más tranquilos y conscientes. “Me encantan las excursiones que te conectan con la naturaleza. Un paseo por las aguas termales de Islandia, un jardín botánico en Madeira, una caminata tranquila hasta un mirador… se trata de sentirse vivo y presente dondequiera que estés”, expuso.
Ya sea bañarse en las aguas termales de la Laguna Azul, explorar los fiordos de Noruega o pasear por los tranquilos jardines de Lisboa, estos momentos de quietud y belleza son el tónico definitivo.
Una desintoxicación digital es parte de la aventura, asegura la experta. “Estamos todos muy conectados todo el tiempo. Estar en el mar te recuerda que está bien bajar el ritmo. No tienes que mirar el teléfono cada cinco minutos; simplemente quédate donde estás, habla con la gente y disfruta del paisaje”, dijo.
Sin notificaciones interminables, los huéspedes a menudo redescubren placeres simples: leer, conversar tomando un café o simplemente observar las olas pasar.
Después de días llenos de actividad, relajación o exploración, un sueño reparador es una parte esencial del viaje hacia el bienestar. “Las cabinas y las camas son comodísimas. Te quedas dormido con el sonido del océano, y eso es profundamente relajante. Ha sido la mejor noche de sueño que he tenido en mucho tiempo. Y descubrí que puedes llevarte las almohadas a casa”, comentó Jenny Powell.
Las habitaciones del Ambassador están diseñadas teniendo en mente la comodidad y la tranquilidad: iluminación suave, distribuciones espaciosas y ese suave movimiento del mar que lo arrulla hasta un descanso profundo.
Para la figura, el bienestar en el mar no se trata de rutinas ni reglas, sino de equilibrio. “Puedes hacer tanto o tan poco como quieras. Toma una clase de yoga, disfruta de un cóctel, lee un libro al sol; se trata de disfrutar y volver a casa sintiéndote renovado”, cerró.






