Por Redacción PortalCruceros
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Torres de neón y templos antiguos en un solo destino es una de los atractivos de tomar experiencias en tierra en ciudades portuarias asiáticas como Osaka, Busan, Hong Kong, Da Nang y Singapur, según detalla una nueva guía de Windstar Cruises, redactada por escritor y fotógrafo de viajes David Swanson.
Mientras todas estas urbes avanzan a pasos agigantados hacia el futuro con espectaculares e icónicas ciudades verticales, cada una también ha seguido honrando y destacando sus tradiciones e historia. Desde serenos templos y sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que celebran y educan sobre su pasado, hasta bulliciosos mercados, galerías de arte y museos que también celebran su presente, aquí están las cinco ciudades asiáticas favoritas que se pueden visitar en un crucero.
Primero, Singapur, cuya independencia se remonta a 1959, así que quizás no sorprende que la ciudad actual esté repleta de modernos distritos comerciales y arquitectura vanguardista. Para descubrir su esencia, conviene explorar rincones escondidos como Kampong Glam, centro de la comunidad musulmana.
Con la mezquita Masjid Sultan, una elegante con una brillante cúpula dorada, como punto de referencia, el corazón del barrio es la calle Bussorah, una animada calle peatonal repleta de boutiques.
Los textiles son un producto estrella, pero también se encontrarán alfombras persas, lámparas turcas, perfumes a medida y originales tiendas de antigüedades. Para terminar de comprar, se puede disfrutar de un tentempié o una comida en uno de los muchos cafés y restaurantes que ofrecen una gran variedad de cocina de Oriente Medio y Asia.
Por su parte, el próspero centro urbano de Da Nang alberga la playa más emblemática del sudeste asiático, la famosa “Playa China”, pero una parada nocturna permite explorar con más detalle los monumentos y pueblos más importantes del centro de Vietnam.
La opción favorita que propone el autor es dirigirse 24 kilómetros al sur, a Hoi An, un encantador puerto comercial situado en la desembocadura del río Thu Bon. El casco antiguo, de arquitectura homogénea, es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y está repleto de casas de comerciantes del siglo XVIII, con calles peatonales, ideales para pasear entre sastrerías y tiendas de faroles de seda. Hay que reservar tiempo para almorzar en la Escuela de Cocina Morning Glory, la primera de muchas en Hoi An, donde los discípulos del chef local Trinh Diem Vy enseñan a preparar rollitos de verano y ensalada de flor de plátano.
A la vez, los rascacielos de Hong Kong son, sin duda, un espectáculo impresionante, y comprar aparatos electrónicos puede llevar a gastar una fortuna, pero a solo unas cuadras del bullicioso Distrito Central, se puede pasear por Hollywood Road hasta el pintoresco Distrito Mayorista, donde las tiendas de antigüedades rebosan de curiosidades y tesoros.
En Queen’s Road West, encontrarás tiendas que venden incienso y ofrendas funerarias, y en PMQ, en Aberdeen Street, el histórico edificio que antiguamente albergaba a los policías casados, se descubren una selecta colección de estudios y galerías que ofrecen artesanía, obras de arte y artículos de diseño contemporáneos de Hong Kong.
Para culminar esa jornada de compras, hay que visitar el enigmático Templo Man Mo, un santuario taoísta construido en 1847 y dedicado al dios de la literatura (Man) y al dios de la guerra (Mo). Con elegantes tallas, figurillas de cerámica e incienso suspendido en espirales del techo, Man Mo es uno de los templos más antiguos de Hong Kong.
Por su parte, en Busan, la segunda ciudad más grande de Corea del Sur, conocida como “el Los Ángeles de Corea” por sus montañas, playas oceánicas y su vibrante escena artística y cultural. Esta extensa ciudad montañosa de 3,3 millones de habitantes es el puerto de escala más cercano a Japón.
Esto es importante porque en los itinerarios de Windstar centrados en Japón, las regulaciones marítimas exigen que los barcos hagan escala en un puerto extranjero. En este caso, suele ser Busan, justo al otro lado del estrecho de Corea, frente a ciudades japonesas como Hiroshima, Kobe y Fukuoka. Además, Busan es un puerto de escala excepcional por derecho propio.
Lo que hace tan especial a Busan es su brillante equilibrio entre historia y cultura, tanto antigua como moderna. Templos como el Haedong Yonggungsa, ubicado en un entorno pintoresco junto al mar (y quienes busquen una experiencia más serena, pueden adentrarse en las montañas para visitar el Templo Beomeosa), y mercados como el Mercado de Pescado de Jagalchi, un verdadero monumento a las “Tías de Busan”, cuya tenacidad y resiliencia contribuyeron a la reconstrucción de la economía nacional. La Aldea Cultural de Gamecheon, ahora un enclave artístico, el Centro Conmemorativo de las Naciones Unidas, en honor a la Guerra de Vietnam, y el Museo de Historia de Corea de Busan son otros lugares imperdibles.
La singular playa de Haeundae es un punto de encuentro tanto para turistas como para residentes; las clases de surf son muy populares. Muy cerca, la torre Haeundae LCT Landmark alberga el observatorio Busan X the Sky, que ofrece una vista panorámica de la ciudad, tanto de la parte antigua como de la moderna.
Osaka, en tanto, se distingue de otras megaciudades japonesas por su pasión por la comida callejera. Aquí se descubrirá el concepto de kuidaore, que se traduce como “¡comer hasta reventar!”. Pero no se trata de alta cocina ultraformal. La diversión reside en probar la comida callejera, sencilla pero reconfortante. Algunos platos típicos son el takoyaki (bolas de masa rellenas de pulpo), el okonomiyaki (tortitas de col saladas con panceta de cerdo y mariscos) y el kushikatsu (brochetas de carne fritas bañadas en una sabrosa salsa negra).
Justo al sur de Osaka, donde atraca el Star Seeker, se encuentra el Puerto de Sakai, uno de los asentamientos más antiguos de Japón. Conocida por sus túmulos funerarios con forma de cerradura que datan del siglo V, Sakai también es famosa por su cuchillería: la ciudad fue el centro de la fabricación de espadas samurái desde el siglo XIV.
Los herreros de espadas con el tiempo se centraron en los cuchillos de acero, y este oficio sigue siendo una industria vital para la ciudad. El Museo de Artesanía Tradicional de la Ciudad de Sakai perfecciona este arte, y los maestros trabajan a diario demostrando la producción de cuchillos y tijeras forjados a mano. Si gusta alguna hoja, la tienda de abajo vende cuchillería de alta calidad, junto con otros productos de Sakai, como incienso, telas de algodón teñidas al estilo Chusen y bicicletas.
Los cruceros de Windstar ofrecen experiencias terrestres adicionales además de las visitas a los puertos de escala. En el viaje de Bangkok a Phuket, de 18 días, se pasan seis en excursiones terrestres, visitando Chiang Mai y Angkor Wat, entre otros lugares. Tras pasar un par de días en Bangkok haciendo turismo, se embarca en el Star Seeker hacia el sur, a Malasia.






