Por Redacción PortalCruceros
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Windstar Cruises ha detallado las razones por las cuales la primavera representa la época ideal para navegar por los Países Bajos y Bélgica, coincidiendo con la temporada de tulipanes que se extiende de mediados de marzo a mediados de mayo.
La compañía opera itinerarios de siete días a bordo del Star Pride, con salidas programadas desde Ámsterdam para abril y mayo de 2026. Según Ricky Trautwein, gerente de producto de Windstar para Europa Occidental, este itinerario posee un atractivo similar al de un crucero fluvial debido a que el barco funciona como un complejo flotante que transporta a los huéspedes directamente a cada puerto de escala.
El ejecutivo señala que es una forma maravillosa de descubrir la región, ya sea explorando de forma independiente o mediante excursiones que incluyen rutas culinarias, paseos en bicicleta y visitas a jardines especializados.
La vinculación de estos países con los tulipanes se explica por sus climas suaves, que rara vez presentan temperaturas extremas, y su proximidad a la costa, factores que favorecen el florecimiento.
Aunque estas flores son originarias de Asia Central y fueron introducidas desde Turquía en el siglo XVI, se han convertido en un símbolo cultural de la región que representa el amor y el renacimiento. Trautwein destaca la diversidad de las paradas, comentando que le sorprendió la variedad de ciudades, desde la modernísima Rotterdam hasta Bélgica con sus influencias francesas.
Además, subraya un beneficio exclusivo para los pasajeros de la línea en Ámsterdam, la visita a una granja donde es posible recoger tulipanes propios para llevar el ramo a bordo.
En Ámsterdam, el festival anual de la flor decora la ciudad con plantaciones en jardines, macetas y parques como el Vondelpark, además del mercado flotante Bloemenmarkt. El puerto neerlandés también ofrece un patrimonio de más de 600 museos, destacando el Rijksmuseum, la Casa de Ana Frank y el Museo Van Gogh.
Por su parte, Rotterdam se diferencia por su arquitectura hipermoderna y sus torres relucientes, resultado de la reconstrucción tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Desde este puerto, los viajeros pueden acceder a los campos de bulbos de Noordwijk o visitar la ciudad de Delft, famosa por su producción de cerámica blanca y azul desde el siglo XVII.
El itinerario también se adentra en territorio belga, con paradas en Amberes y Brujas. La primera de estas ciudades, cuyo puerto es el segundo más activo de Europa, destaca por la combinación de edificios históricos y arquitectura de vanguardia, como la Casa de la Autoridad Portuaria diseñada por Zaha Hadid.
En esta ciudad, los tulipanes se aprecian en los jardines de la Rubenshuis y en el jardín amurallado Hortus Conclusus.
Brujas, reconocida íntegramente como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, conserva su esencia medieval con calles adoquinadas y canales, ofreciendo además experiencias vinculadas a la cerveza local en la histórica cervecería Bourgogne des Flandres, así como su tradicional chocolate y gofres.
Finalmente, el recorrido incluye la pequeña ciudad neerlandesa de Harlingen, que sirve de puerta de entrada al Mar de Frisia, el sistema de marismas intermareales más grande del mundo. Cerca de este puerto se encuentra Kop van Noord-Holland, identificada como la zona de cultivo de bulbos de flor continua más extensa del planeta.
En esta región, los visitantes también pueden conocer el Planetario Franeker, una maqueta mecánica del sistema solar construida en 1781, y la estación de bombeo de vapor Woudagemaal, la instalación de este tipo más antigua del mundo que aún se mantiene en funcionamiento para evitar inundaciones en las zonas circundantes.






