Por Redacción PortalCruceros
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Durante las travesías comerciales de la compañía Grimaldi Lines entre el puerto de Barcelona y los destinos de Civitavecchia, Livorno y Porto Torres, los pasajeros disponen de las cubiertas superiores panorámicas para avistar el paso de los mamíferos marinos.
La observación náutica desde embarcaciones y ferris se posiciona como la única vía legal, ética y efectiva para contemplar delfines en libertad en el Mediterráneo, debido a que la legislación europea de conservación prohíbe el baño con estos animales.
La normativa internacional, encabezada por el convenio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en la cuenca, como el Acuerdo Accobams y la Directiva Hábitats de la Unión Europea, sanciona el acercamiento a nado con el objetivo de evitar el estrés en la fauna, proteger sus periodos de descanso o alimentación y prevenir accidentes provocados por la fuerza de mamíferos salvajes.
Asimismo, las leyes exigen a las naves mantener un margen de respeto legalmente fijado en 100 metros sin cortar la trayectoria de los grupos.
En aguas europeas se registran tres especies principales de cetáceos distribuidos entre el área Balear, el mar Tirreno y el mar Ligur. El delfín mular (Tursiops truncatus), reconocido por su tono gris y su tamaño de entre dos,cinco y cuatro metros, suele desplazarse en grupos pequeños de dos a 15 individuos en áreas costeras cerca de las Islas Baleares y Cerdeña.
En tanto, el delfín común (Delphinus delphis), catalogado en peligro de extinción en el Mediterráneo, alcanza dimensiones cercanas a dos metros y habita sectores profundos como el mar de Alborán y el canal de Sicilia. Por su parte, el delfín listado (Stenella coeruleoalba), célebre por ejecutar saltos acrobáticos de más de siete metros de altura, constituye la población más numerosa en mar abierto.
Las áreas con mayor concentración de cetáceos se ubican en zonas protegidas como el Santuario Pelagos, reserva transfronteriza entre Francia, Italia y Mónaco que abarca el mar Ligur, el norte del Tirreno y el norte de Cerdeña, además del canal de Cerdeña.
Las condiciones óptimas para la detección visual se registran durante la temporada comprendida entre mayo y octubre, especialmente en el amanecer y el atardecer, cuando la superficie presenta un mar en calma correspondiente a los índices cero a dos de la escala Beaufort.






