Por Gabriel Campos Roullet
@PortalCruceros
Diferentes voces de la industria vinculadas a los puertos del norte de Chile analizaron cuáles serían las causas de la fuerte caída de recaladas que se proyecta para la temporada de cruceros 2026/27. Gremios económicos de la zona también reflexionaron sobre los efectos que podría generar este escenario en sectores como el comercio y el turismo.
Según los datos de la Corporación de Puertos del Cono Sur, organismo encargado de la promoción de los terminales chilenos como atractivo turístico en el exterior, el Puerto de Antofagasta es el caso más crítico.
En base a sus proyecciones, Antofagasta no presenta ningún agendamiento para la vigente temporada, situación que se repitió en el periodo 2025/26. El panorama se vuelve más crítico al observar que el recinto antofagastino no supera las cuatro llegadas de cruceros desde la temporada 2015/16.
Al respecto, desde la Empresa Portuaria de Antofagasta (EPA) aclararon que durante el periodo pasado sí tuvieron un agendamiento, el que fue cancelado por la presencia de marejadas. En tanto, para el vigente ciclo, esperan el arribo del Discoverer el 30 de marzo de 2027.
Además, desde EPA expresaron que “la disminución de la actividad de cruceros en Chile también ha afectado a Antofagasta y es un desafío que estamos abordando junto a otros actores del sector. Queremos recuperar una mayor presencia en los itinerarios, trabajando con las navieras y fortaleciendo la preparación de la ciudad para recibir a sus pasajeros”.
Por otra parte, la estatal aseguró que se mantienen elaborando estrategias para posicionar al puerto como un punto atractivo de llegada para los turistas.
“Estamos trabajando para ofrecer condiciones operativas confiables y una experiencia turística bien organizada. Como socios de la Corporación de Puertos del Conosur, participamos en la promoción internacional del circuito chileno, en instancias como Seatrade Cruise Global y en el trabajo sectorial para mejorar su competitividad. En la región, la coordinación con Sernatur, el municipio, el Gobierno Regional y los operadores turísticos permite preparar una oferta que responda a los tiempos de escala y a los intereses de los pasajeros”, señalaron desde la empresa.
“En infraestructura, la ampliación del molo de abrigo es uno de los proyectos estratégicos de nuestro Plan Maestro e incorpora obras de dragado. Su desarrollo busca reducir las restricciones por marejadas y mejorar el acceso marítimo, condiciones que también favorecen la recepción de cruceros y fortalecen la confiabilidad del puerto para las navieras. También estamos trabajando en la propuesta de un terminal de cruceros para Antofagasta, considerando la recepción de pasajeros en Sitio Cero. Esta iniciativa busca mejorar la experiencia de los visitantes y facilitar su conexión con la oferta turística local”, finalizó EPA.
Para el secretario regional ministerial (seremi) de Economía de Antofagasta, Pablo Pomareda, el foco debe estar puesto en la oferta turística que entrega la región, asegurando que se deben seguir impulsando proyectos en esta materia.
“Hoy la competencia por atraer cruceros es fuerte y no basta solamente con tener infraestructura portuaria. Tenemos que preguntarnos qué estamos ofreciendo para que ese turista quiera bajar del barco, conocer Antofagasta, recorrerla y llevarse una buena experiencia”, dijo Pomareda.
Además, el seremi mencionó algunos planes que podrían fortalecer el atractivo de la zona, señalando que “proyectos como el Pueblito Salitrero cobran mucho sentido. Esta iniciativa, impulsada por el Seremi de Economía, busca poner en valor nuestra historia y nuestra identidad, creando nuevos espacios y experiencias que hagan más atractiva nuestra región para quienes nos visitan”.
“El objetivo no es solamente que los cruceros lleguen a Antofagasta; queremos que sus pasajeros bajen, recorran nuestra ciudad, consuman en nuestros comercios y se vayan con ganas de volver”, indicó la autoridad regional.
Sobre el impacto en la economía, Antonio Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de la Región de Antofagasta, mencionó que la escasez de cruceros no significaría un perjuicio en la industria turística, ya que -según su criterio-, los principales atractivos están al interior de zona (desierto de San Pedro de Atacama), asegurando que ese destino nunca ha dependido de la llegada de cruceristas.
“Los principales puntos de atractivo turístico son San Pedro de Atacama, que tiene una muy buena cobertura y que ya este año también ha demostrado que su atractivo no decae. Por el contrario, ya está recuperando índices de llegada de turistas que son incluso ya similares a los que había antes de la pandemia. Por lo tanto, no hay una pérdida como región respecto del principal punto de llegada de turistas”, comentó Sánchez.
Además, titular de la cámara agregó que el Puerto de Antofagasta tampoco es atrayente desde el punto de vista logístico para que los cruceros se abastezcan en la ciudad, explicando que “sabemos que hay algunas condiciones comerciales que pudieran haber sido aprovechadas. Pero en general, eso es lo que siempre Antofagasta ha observado respecto de este comercio de cruceros. No hay mayor interés en cuanto al puerto mismo y se programa de esa manera”.
“Los puntos donde los cruceros son aprovisionados de los elementos que necesitan para continuar los viajes están ya seleccionados. Hoy hay lugares donde existe una logística preparada para esa situación y nosotros obviamente estamos muy lejos de esa realidad”, indicó.
El Puerto de Iquique también presenta una baja respecto a la temporada anterior, pasando de nueve recaladas a seis, registrando una caída permanente desde el periodo 2023/2024.
Rafael Montes, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias, Servicios y Turismo de Iquique, pese la reducción de las llegadas, se mostró optimista, asegurando que “el número de recaladas, además, debe analizarse junto con el movimiento de pasajeros. Según la base estadística revisada, Iquique pasó de registrar 3.163 pasajeros en 11 recaladas durante 2024-2025 a 5.219 pasajeros en nueve recaladas durante 2025-2026, un aumento cercano al 65%. Aunque estas cifras no equivalen necesariamente a personas que desembarcaron, muestran que una temporada con menos escalas puede movilizar más pasajeros”.
“La programación revisada proyecta seis recaladas en Iquique para 2026-2027, frente a las nueve registradas en el período anterior. Es una diferencia que merece atención y que nos llama a fortalecer la promoción y la vinculación con la industria, sin interpretarla automáticamente como una pérdida de atractivo de nuestra ciudad”, agregó.
De los puertos del norte del país, el único que presenta un alza es Arica, pasando de cuatro recaladas a cinco agendamientos (respecto a la temporada anterior). Sin embargo, también se identifica una baja permanente año a año desde el ciclo 2023/2024.
Para el gerente general de la Empresa Portuaria Arica (EPA), Jorge Cáceres, la Región de Arica y Parinacota tiene un gran potencial como destino de cruceros. Por ello, destacó la importancia de seguir fortaleciendo esta actividad por su aporte al turismo y a la economía regional.
“Las líneas navieras planifican sus recaladas de manera cíclica, alternando los destinos entre una y otra temporada. Desde Arica vemos este escenario como una oportunidad para fortalecer el trabajo conjunto con el Gobierno Regional, la Municipalidad, Sernatur y otras instituciones”, afirmó.
En este contexto, Cáceres remarcó que “desde EPA estamos impulsando una mesa de trabajo permanente que nos permita potenciar la oferta turística regional, enriquecer las experiencias de los visitantes y atraer más cruceros en las próximas temporadas”.
La baja de los arribos también se repite en el Puerto de Coquimbo, que pasó de 20 recaladas en 2023/24 a solo tener confirmada la visita de seis cruceros para la temporada en desarrollo, confirmado que el descenso es generalizado en los recintos nortinos.
Al respecto, la Corporación de Puertos del Conosur explicó que “la disminución registrada en algunos puertos, particularmente del norte grande, responde a una combinación de factores externos y propios de la industria, como la contracción global de la actividad de cruceros, la incertidumbre económica y geopolítica, el aumento de los costos operativos y la reconfiguración de los itinerarios de las navieras hacia productos de expedición y destinos antárticos. A ello se suman condiciones particulares de cada puerto, como las restricciones operacionales asociadas a marejadas”.
“Como Corporación de Puertos del Conosur estamos trabajando para mejorar la competitividad de nuestros puertos y avanzar en la reducción de los costos asociados a la operación de cruceros en Chile. Nuestro objetivo es contribuir a generar condiciones cada vez más atractivas para que las navieras mantengan y amplíen sus itinerarios en nuestro país”, señaló la organización.






